Cargando...

Un helado para una tarde de calor

Bienvenidos amantes de la gastronomía. Con el clima que tenemos en la ciudad de México, un helado se antoja en una tarde de calor. Después de comer, ya cuando los rayos del sol van menguando, estar sentado en una terraza, con la brisa oliendo a que ya viene el verano, nada mejor que degustar de un helado.

Y nuestro país para eso se pinta solo, a pesar de que no es un alimento endémico, el mexicano ha adoptado este frío postre, y es que la creación de este postre se puede encontrar en el año 1660, el italiano Procopio inventó una máquina que homogeneizaba las frutas, el azúcar y el hielo, con lo que se obtenía una verdadera crema helada, similar a la que hoy conocemos. Procopio, abrió en París el “Café Procope”, donde además de café se servían helados y así se popularizó.

Aunque hay historiadores que sostienen que data el helado desde la época de los romanos y que incluso el propio Alejandro Magno ya lo había degustado, pues enterraban frutos en la nieve, mezcladas con miel, lo mismo Nerón de quien se dice que además de ver arder a Roma, pedía le trajeran nieve de los Alpes para mezclarla con jugo de frutas a modo de “sorbete helado”.

Verónica Malo Guzmán escribió de Mudanza al AIFA: el fraude

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados*